Al abrigo de las bóvedas y los arcos centenarios de la monumental Plaza de Toros de Murcia, este pasado viernes acudieron a la Sala Musik los murcianos Mare Carrier y las barcelonesas Montesco para ofrecer sendos conciertos incluidos dentro de la programación del ciclo de música alternativa e independiente, Microsonidos 2025.

Así, a las 21:45h y con una estimable cantidad de público concentrado ya frente al escenario, serían Mare Carrier los que, ejerciendo como correctos anfitriones, se encargarían de abrir la velada en las entrañas del coso taurino planteando un primer tercio de recital donde la guitarra eléctrica de Javier “Vitus” García y el piano de Salvador Martínez-Artero se repartirían el protagonismo merced a la alternancia de temas punk-rock, en los que se desataría la furia de la primera, y de piezas cercanas al ragtime, en las que se impondría el ritmo del segundo.
De este modo, arrancando esa fase inicial con “Don´t do it” y culminándola con “Oh, bebé”, el concierto se adentraría en una parte central en la que el abanico de estilos se abriría a la balada pop con “Sangre” y al rock and roll más clásico con “Pregúntale a tu chico”, aunque eso sí, sin perder nunca de vista el común denominador, que sería el punk, presente en temas como “Petardazo”; nuevo sencillo de la banda cuyo título resultaría oportuno por culpa de un texto que no haría sino ofrecerse como una poco estimulante recolección de tópicos adolescentes.
Más adelante, Mare Carrier brindaría una de sus composiciones más íntimas y emocionantes, “Ya no pesa”; cuidado e inspirado medio tiempo que sería cantado a coro por el público. Entonces, afrontando con determinación la recta final de su concierto, la banda iba a pisar de nuevo el acelerador con el rock más robusto de “Se para el tiempo” justo antes de sacar a bailar a “Victoria Federica”; divertido punk-rock canalla de coros stonianos y vocación de hit nacional con el que los Mare sabrían rematar una faena plena de actitud y ciertamente celebrada.

A continuación, tras un paréntesis de veinte minutos aprovechado para operar sobre el escenario y en los mandos los cambios de rigor, a eso de las 22:50h daría comienzo el que sería el segundo y último concierto de la velada, el del cuarteto barcelonés Montesco, el cual, formando con Helena Moreno a la guitarra, Patricia Huget a los teclados, Laura S. Núñez al bajo y Jorge Gándara a la batería, tendría que enfrentarse a una sucesión de problemas técnicos que lastrarían la primera mitad de su actuación cuajándola de parones que se prolongarían varios minutos.
Sin embargo, poniéndole al mal tiempo buena cara y sobreponiéndose a los constantes desajustes con la mejor disposición, los miembros de Montesco lejos de desesperarse lograrían capear el temporal y sacar adelante a base de oficio y solvencia un tramo inicial de recital en el que combinarían joyas de su primer EP, como “Perro fiel” y “Collar de perlas”, con piezas de su reconocido LP, Sol de medianoche, como “Rojo carmesí”, “Luz de marfil” o “Ciclón”, gracias a las que la banda empezaría a tejer la atmósfera sonora ideal para captar la atención del público.
Y es que, sonando ya sin cortapisas sería como Montesco podría liberarse y desplegar todo su talento en una segunda mitad de concierto en la que su elaborado pop onírico se impondría hasta acabar resplandeciendo al son de temas sofisticados, pegadizos y bailables, como “Encendido”, “Todo el oro” o “Saldré a buscarte”, los cuales pondrían a bailar al respetable antes de que la banda alcanzara, a eso de las 23:50h, el destino final de su viaje nocturno posando su aeronave en “Un lugar” más allá de los mapas de la realidad, y del que no querer despertar.